Horario de Misas

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De lunes a viernes a las 19:30 h

(1 de mayo al 31 de agosto: 20:30 h)

Sábados: 10 h (se suprime desde el 1 de mayo al 31 de agosto) y 19:30 h (1 de mayo al 31 de agosto: 20:30 h)

 

Domingos: 10 h y 12 h

 

Santo Rosario: De lunes a sábado a las 18:30 h.

(Desde el 1 de mayo al 31 de agosto a las 19:30 h)

 

Adoración Eucarística: Jueves de 9 h a 19:30 h

(Desde el 1 de mayo al 31 de agosto de 9 h a 20:30 h)

Atención personal

Despacho parroquial​
 

Todos los lunes de

17:30 h a 19:00 h.

 

En este horario se atenderá al tlf. 918945041

parroquiasanmartindelavega@gmail.com

 

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Los Sacramentos

“Solamente así, mediante la encarnación, compartiendo nuestra humanidad, el conocimiento propio del amor podía llegar a plenitud. En efecto, la luz del amor se enciende cuando somos tocados en el corazón, acogiendo la presencia interior del amado, que nos permite reconocer su misterio. Entendemos entonces por qué, para san Juan, junto al ver y escuchar, la fe es también un tocar, como afirma en su primera Carta: «Lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros propios ojos [...] y palparon nuestras manos acerca del Verbo de la vida » (1 Jn 1,1). Con su encarnación, con su venida entre nosotros, Jesús nos ha tocado y, a través de los sacramentos, también hoy nos toca; de este modo, transformando nuestro corazón, nos ha permitido y nos sigue permitiendo reconocerlo y confesarlo como Hijo de Dios" (Francisco, carta encíclica sobre la fe, Lumen Fidei 31)

 

“La Iglesia, como toda familia, transmite a sus hijos el contenido de su memoria. ¿Cómo hacerlo de manera que nada se pierda y, más bien, todo se profundice cada vez más en el patrimonio de la fe? Mediante la tradición apostólica, conservada en la Iglesia con la asistencia del Espíritu Santo, tenemos un contacto vivo con la memoria [...] En efecto, la fe necesita un ámbito en el que se pueda testimoniar y comunicar, un ámbito adecuado y proporcionado a lo que se comunica. Para transmitir un contenido meramente doctrinal, una idea, quizás sería suficiente un libro, o la reproducción de un mensaje oral. Pero lo que se comunica en la Iglesia, lo que se transmite en su Tradición viva, es la luz nueva que nace del encuentro con el Dios vivo, una luz que toca la persona en su centro, en el corazón, implicando su mente, su voluntad y su afectividad, abriéndola a relaciones vivas en la comunión con Dios y con los otros. Para transmitir esta riqueza hay un medio particular, que pone en juego a toda la persona, cuerpo, espíritu, interioridad y relaciones. Este medio son los sacramentos, celebrados en la liturgia de la Iglesia. En ellos se comunica una memoria encarnada, ligada a los tiempos y lugares de la vida, asociada a todos los sentidos; implican a la persona, como miembro de un sujeto vivo, de un tejido de relaciones comunitarias. Por eso, si bien, por una parte, los sacramentos son sacramentos de la fe, también se debe decir que la fe tiene una estructura sacramental. El despertar de la fe pasa por el despertar de un nuevo sentido sacramental de la vida del hombre y de la existencia cristiana, en el que lo visible y material está abierto al misterio de lo eterno. (Francisco, carta encíclica sobre la fe, Lumen Fidei 40)

 

"Los sacramentos de la Nueva Ley fueron instituidos por Cristo y son siete, a saber, Bautismo, Confirmación, Eucaristía, Penitencia, Unción de los enfermos, Orden sacerdotal y Matrimonio. Los siete sacramentos corresponden a todas las etapas y todos los momentos importantes de la vida del cristiano: dan nacimiento y crecimiento, curación y misión a la vida de fe de los cristianos. Hay aquí una cierta semejanza entre las etapas de la vida natural y las etapas de la vida espiritual (cf. Santo Tomás de Aquino, Summa theologiae 3, q. 65, a.1, c)". (Catecismo de la Iglesia Católica, n. 1210)

 

La vida sacramental es la fuente y el culmen de toda la vida cristiana ya que la iniciativa es siempre divina y el fin de toda nuestra vida es Cristo, pues "todo fue hecho por Él y para Él" (Col 1, 16).